Características generales de los Colegios de la Compañía de Jesús

Desde la visión ignaciana sobre la realidad del ser humano en sus relaciones fundamentales con Dios y con los demás, estas son las características generales de la educación de los Colegios de la Compañía de Jesús y, en consecuencia, de Santa María del Mar:

1. Basada en una visión cristiano-humanista que afirma la bondad radical del mundo, trata de ayudar al desarrollo equilibrado más completo posible de todas las capacidades de cada alumno y se preocupa por la manera en que cada uno de ellos aprovechará su formación dentro de la comunidad humana en el servicio a los demás, capacitándolos para afirmarse positivamente ante las necesidades de la sociedad y de la cultura en que el colegio está situado.

2. Por ser una educación en la libertad y para la libertad, atiende con cuidado e interés individual la maduración gradual de la inteligencia, del afecto y del espíritu de cada alumno. Trata de infundir el deseo de aprender que permanezca a lo largo de toda la vida y privilegia la participación activa ayudando a cada alumno a asumir la responsabilidad de su propia educación.

3. Comprometida en el ejercicio de la auténtica libertad, forma en valores, en actitudes; estimula la reflexión sobre las propias experiencias de modo que el alumno desarrolle su sentido crítico.

4. Alimentada por una visión cristiana de la vida, centra su atención en el amor y la reconciliación, la solidaridad con los que sufren y la entrega en el servicio a los demás y tiene en Jesús el modelo de vida humana, inspiración, enseñanza y testimonio de todo ello. Con una adecuada atención pastoral impulsa y ayuda a cada alumno a responder a la llamada de Dios sobre él o sobre ella: una vocación de servicio en la vida personal y profesional. Finalmente, promueve una fe centrada en la persona histórica de Cristo y, por tanto, lleva a comprometerse como “hombre o mujer con y para los demás”.

5. En tanto formación de hombres y mujeres decididos a poner en práctica sus convicciones y actitudes en sus propias vidas, sirve a la fe que realiza la justicia aspirando a formar personas plenamente humanas que aceptan la responsabilidad de promover el desarrollo humano de los demás.

6. Promueve una visión trascendente del mundo frente al materialismo; una preocupación por los demás frente al egoísmo; una cultura de autolimitación frente al consumismo; la capacidad de indignación y conmiseración frente a la injusticia social.

7. Persigue la excelencia humana y da testimonio de ella en su acción formativa.

8. En un colegio jesuita, hay una predisposición positiva de parte de los laicos y de los jesuitas para asumir una misión común: trabajar juntos en la dirección y en el servicio de la formación de los alumnos. Se realiza, por tanto, dentro de una estructura que promueve la formación de una comunidad educativa.

9. Estudia las necesidades de la sociedad actual y reflexiona sobre las líneas de acción del colegio, las estructuras, los métodos, la pedagogía y todos los demás elementos del entorno escolar para descubrir los medios que realicen mejor las finalidades del Colegio. En este sentido, ayuda a la preparación profesional y a la formación permanente necesaria, especialmente en los profesores y profesoras del centro.

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