Resulta imposible escribir una semblanza del P. Marcial Estévez Sangermán (“Marcialucu” para los amigos) en un tono serio y convencional.

Nació en Tuy en 1933 y estudió en el Colegio Apóstol de Vigo. Fue uno de los alumnos que inspiró a Martín Vigil su novela “La Vida sale al Encuentro”. Marcial era “Héctor”, el de “manzana in córpore sano”.

Fue un jesuita atípico: profundamente piadoso y aparentemente ingenuo, iba siempre acompañado por una risa contagiosa que pasaba a lágrimas cuando hablaba de los problemas de quienes se le acercaban. Sintió siempre una especial ternura por las personas mayores a quienes atendía incansable.

Durante 36 años fue Director Administrativo y profesor de nuestro colegio. Fue muy querido por “su personal”, como él llamaba al personal de Administración y Servicios, por el profesorado y por sus compañeros jesuitas. Podrían contarse innumerables anécdotas. En ocasiones se hacía pasar por personajes importantes en escenas que siempre terminaban entre carcajadas.

Estuvo en Granada, Roma, Santiago de Chile, Villagarcía de Campos, garantizando siempre el buen funcionamiento de las obras jesuíticas.

Era una persona dedicada a la atención de quienes encontrase en su camino, tantos que no es posible citarlos aquí.

Sus últimos años los pasó en Vigo mientras una enfermedad se lo llevaba poco a poco. El pasado 18 de agosto se nos fue a alegrar la vida a la gente del cielo. Allí nos espera. Descanse en paz.

El próximo miércoles, 1 de septiembre a las 19:30 celebraremos su funeral en la Iglesia del Sagrado Corazón de la calle Fonseca.